Las aventuras de una viajera vegana

viernes, 23 de octubre de 2015

Festival Esperanzah

Después de borrar esta entrada dos veces todavía no sé como os cuento:
el pasado fin de semana estuve en el Festival Esperanzah un año más. Este festival se hace todos los años en el Prat de Llobregat, Barcelona desde el 2009, y es una copia del festival de músicas del mundo de Bélgica.

Lo que más llama la atención, y por lo que más gente acude es por los grupos musicales que actúan durante dos noches, pero detrás de eso hay un trasfondo social importante. Se trabaja un puente entre la música, el arte y el compromiso por la mobilización de la sociedad para crear un mundo mejor. Entre sus valores estan la justícia social, la solidaridad y la coherencia, y se trabajan a partir de actividades, espectáculos, conferencias, juegos, reflexiones en grupo, etc.

Durante el día, los tres dias que dura hay pequeños conciertos con músicas de todo el mundo, espectáculos para niños y adultos, grupos de reflexión, paraditas de artesanía y comida...y las noches del viernes y el sábado actúan grupos conocidos que se unen a la causa del festival. Este año, algunos de los artistas invitados han sido Manu Chao, Fermín Muguruza, La Troba Kung-Fú o Gatillazo, y realmente es muuuuuuy divertido asistir a los conciertos, aunque está todo llenísimo de gente.

Mi día favorito sin duda es el domingo. Ese día toda la gente atraída por los conciertos está de recogida, y se convierte en un día familiar sobretodo. Hay muchas actividades para niños, muchas actuaciones de payasos donde también los adultos se divierten y siguen los conciertos a pequeña escala.



Está todo lleno de famílias, niños y perros, la entrada es gratuita para todo el mundo y hay espacio para estirarte en el césped para disfrutar de un concierto de música africana, por ejemplo.


Las asociaciones de vecinos cocinan una mega paella para todo el que quiera, pero sigue habiendo opción de comprar tu comida en las paraditas...¡¡¡y hay muchas opciones veganas!!!




Cuando acaba el día siempre hay sorpresas agradables. Este año acabamos cantando y bailando en corrillo alrededor de Manu Chao y sus amigos. Se respiraba mucha tranquilidad y hermanadad, fue realmente increíble.


¡Os lo recomiendo muchísimo!